Guía
Cómo hacer un presupuesto familiar paso a paso
Guía práctica para hacer el presupuesto de tu casa: partir de lo que ya gastas, separar fijos y variables, poner topes realistas y revisarlo cada mes. Con ejemplo.
Por el equipo de Cuentas de Casa Actualizado el 5 min de lectura
Un presupuesto familiar que funciona no empieza por lo que te gustaría gastar, sino por lo que ya gastas. Se hace en siete pasos: reunir tres meses de movimientos, clasificarlos, separar fijos de variables, calcular cuánto entra de verdad, decidir cuánto ahorrar primero, poner topes a lo variable y revisarlo cada mes. Con una hora para empezar y diez minutos al mes para mantenerlo basta.
Qué es un presupuesto familiar (y qué no es)
Un presupuesto familiar es un plan de cuánto dinero va a ir a cada cosa en un mes: vivienda, comida, transporte, ocio, ahorro. No es una lista de prohibiciones ni un registro de gastos: el registro dice lo que pasó; el presupuesto dice lo que quieres que pase, y la diferencia entre los dos es lo que te enseña a mejorar.
Un buen presupuesto cumple tres condiciones:
- Es realista: parte de tus gastos reales, no de un ideal.
- Ahorra primero: el ahorro es una partida más, no lo que sobra.
- Se revisa: un presupuesto que no se mira cada mes deja de servir en dos.
Paso 1. Reúne tres meses de movimientos
Descarga de la web de tu banco los movimientos de los tres últimos meses completos de todas tus cuentas y tarjetas. Tres meses es el mínimo para ver lo que se repite; seis es mejor si tienes gastos bimestrales o trimestrales.
No te olvides de:
- La tarjeta de crédito, cuyo cargo llega a la cuenta en un solo apunte a mes vencido.
- El efectivo: si sacas 200 € del cajero, apunta en qué se fueron, aunque sea por encima.
- Los gastos anuales (seguro del coche, IBI, matrícula del colegio): búscalos en el último año.
Paso 2. Clasifica cada gasto en categorías
Usa pocas categorías, las suficientes para tomar decisiones. Un punto de partida razonable para una casa:
| Grupo | Categorías |
|---|---|
| Vivienda | Hipoteca o alquiler, comunidad, IBI, seguro de hogar |
| Suministros | Luz, agua, gas, internet y móvil |
| Alimentación | Supermercado, mercado |
| Transporte | Gasolina, transporte público, seguro y mantenimiento del coche |
| Salud | Farmacia, dentista, seguro médico |
| Hijos | Colegio, guardería, actividades, ropa |
| Ocio | Restaurantes, viajes, suscripciones |
| Otros | Regalos, imprevistos |
Una aplicación como Cuentas de Casa hace esta parte casi sola: importas el extracto y unas reglas («contiene MERCADONA → Supermercado») clasifican el resto de meses.
Paso 3. Separa gastos fijos y variables
- Fijos: llegan cada mes por el mismo importe o casi (hipoteca, cuotas, seguros, suscripciones). Se cambian renegociando o dando de baja, no con fuerza de voluntad.
- Variables: dependen de lo que decidas cada semana (supermercado, gasolina, restaurantes). Es donde el presupuesto trabaja.
Pasa los anuales a mensuales dividiéndolos entre doce: un seguro de 480 € al año son 40 € al mes que conviene apartar.
Paso 4. Calcula cuánto entra de verdad
Suma los ingresos netos (lo que llega a la cuenta, no el bruto de la nómina). Si tienes pagas extra, decide si las repartes en doce meses o las reservas para los gastos anuales; lo segundo suele ser más sencillo. Si los ingresos varían (autónomos, comisiones), usa el mes flojo como referencia, no la media.
Paso 5. Decide cuánto ahorrar primero
Antes de repartir lo variable, aparta el ahorro. Un criterio general muy usado es la regla 50/30/20: un 20 % de los ingresos netos al ahorro. Si hoy es imposible, empieza por un 5 % y súbelo. Lo importante es que se haga al principio del mes, con una transferencia automática a otra cuenta, no a final de mes con lo que quede.
Si todavía no tienes un fondo de emergencia, ese ahorro va primero ahí.
Paso 6. Pon topes a los gastos variables
Para cada categoría variable, mira la mediana de los tres meses (el valor del medio: es más fiable que la media porque no la distorsiona un mes raro) y fija el tope en ese valor o un poco por debajo. Recortar un 10 % es realista; recortar un 40 % de golpe, no.
Ejemplo con números
Una casa con 3.200 € netos al mes:
| Partida | Lo que gastaban (mediana) | Presupuesto |
|---|---|---|
| Hipoteca | 712 € | 712 € |
| Suministros | 185 € | 185 € |
| Seguros y anuales prorrateados | 140 € | 140 € |
| Supermercado | 610 € | 560 € |
| Transporte | 230 € | 210 € |
| Restaurantes y ocio | 340 € | 260 € |
| Hijos | 290 € | 290 € |
| Otros | 220 € | 180 € |
| Ahorro | 473 € (lo que sobraba) | 663 € (21 %), el día 1 |
| Total | 3.200 € | 3.200 € |
Los fijos no se tocan; el recorte sale de lo variable (190 € al mes) y se convierte en ahorro automático.
Paso 7. Revísalo cada mes
Diez minutos a principio de mes:
- ¿Qué categorías se pasaron? ¿Por algo puntual o porque el tope no era realista?
- Ajusta el tope si hace falta (subir uno y bajar otro, el total no cambia).
- Mira lo que viene: recibos anuales, cumpleaños, vacaciones. Una previsión del saldo ayuda a verlo.
Errores habituales
- Hacerlo en abstracto, con cifras que «deberían» ser, en vez de partir del extracto.
- Olvidar los anuales, que rompen el presupuesto el mes que llegan.
- Demasiadas categorías: con 40 categorías nadie lo mantiene.
- Ahorrar lo que sobra: casi nunca sobra.
- Abandonarlo tras el primer mes malo: un mes malo es información, no un fracaso.
Cómo lo hace Cuentas de Casa
Importas o conectas el banco, las reglas clasifican, y «Proponer presupuestos» calcula un tope por grupo con la mediana de tus últimos meses completos, con un recorte opcional de lo variable. Los avisos al 80 % y al superar el tope llegan al móvil, y a principio de mes recibes el cierre del anterior. Crear una cuenta es gratis.